Viernes de damas en el Cine Guanajuato

Viernes de damas en el Cine Guanajuato

octubre 2, 2018 Off By

El otrora Cine Guanajuato que formó parte del Circuito Oro propiedad del licenciado don Enrique Ramírez Miguel, y que también tuvo presencia en Salamanca y Acámbaro a finales de la década de los sesenta, su gerente el señor Juan Calderón tuvo la estupenda idea de crear un viernes popular, donde el precio de entrada fuera muy generoso para todas las bellas damitas de Guanajuato, cobrándoles tan sólo un peso por la exhibición de tres cintas cinematográficas.
Cuando le fue presentado este proyecto al señor Edén Olguín Méndez jefe de zona del Circuito Oro, de inmediato lo rechazó argumentando que el Cine Guanajuato se había proyectado para atender a un público más selecto, sin embargo y debido a que su competidor más cercano el Cine Reforma día con día registraba llenos absolutos, principalmente los miércoles en su función popular de tres películas, el señor Juan Calderón insistió en poner en marcha el famoso viernes de damas con la consigna de llenar al menos la planta baja del recinto, pero al darse el banderazo a la primera función la sala fue insuficiente para recibir y acomodar a centenares de bellas damas que acudieron al llamado del Cine Guanajuato, que, por cierto sigue activo en beneficio de la comunidad cuevanense.
El primer viernes de damas que marcó una página en la historia del Cine Guanajuato, llevó a la pantalla tres películas del galán Mauricio Garcés siendo éstas las siguientes: Don Juan 67, 24 horas de placer y El matrimonio es como el demonio. El gerente de la sala cinematográfica y el personal que apoyaba las actividades administrativas jamás se imaginaron que ese día se dieron cita una gran número de lindas féminas, sin embargo, antes de vender el primer boleto para disfrutar la función, la fila se prolongaba hasta el templo de los Hospitales lo que nos indica claramente el éxito rotundo que se anotaba el cine de los guanajuatenses.
En la taquilla, la señora Consuelo Hernández Pratz, no paraba un solo momento en vender uno y otro boleto y casi todos adquiridos por las damas de la localidad, en la puerta principal del cine se encontraba la temible Reginita que no permitía de ninguna manera que se le pasara alguna persona sin pagar su entrada. En la dulcería situada en el centro del mezzanine con atingencia la señora Anita Morales y Eva Mata Cisneros, atendían a todos los amantes del séptimo arte en la compra de alguna golosina o bien de las típicas y ricas palomitas.
Más al fondo de la sala de espera, de igual manera la señora María Luisa Rodríguez apoyada por Javier Buck, preparaba los sabrosos hot dogs y los sándwiches que se vendían como pan caliente. Por su parte, los responsables de la sala de proyección don Agustín Mata y don Andrés Hernández Pratz, con extremo cuidado verificaban y montaban el material fílmico que se tenía programado para ese día. Todos los empleados de manera cronométrica realizaban sus funciones y a las cuatro de la tarde las cortinas de color rojo del cine se cerraban anunciando el comienzo de la película.
En el interior de la sala, una vez iniciada la proyección de la primera película, tanto don Leoncio Martínez como Joel Mata, con sendas lámparas conducían a las bellas damas a lugares que no estuvieran ocupados y en respuesta a esta atención, los empleados recibían una generosa propina, pero en muy poco tiempo las oportunidades de encontrar una butaca disponible se agotaban indicando que el cupo estaba completo.
Pero no solamente las mil 500 butacas que integraba la sala se ocupaban, sino también los diferentes pasillos y escalinatas de la sala cinematográfica eran invadidos por las personas que llegaban tarde a la función. El exceso de cupo era muy vigilado por el inspector de espectáculos que en aquel entonces era el ingeniero Carlos Nieto que de manera inmediata daba instrucciones de detener la venta de boletos o en su defecto estaría levantando una severa multa.
El viernes de damas, pues, tuvo tanto éxito que se mantuvo en cartelera por espacio de varios años e incluso su aceptación se incrementó luego de que los jóvenes se percataron que ese día el cine estaba atiborrado de lindas damiselas y que mejor oportunidad de poder conquistar el corazón de alguna de ellas, pero si le sumamos la astucia de su programador el señor don Cosme y de su hijo Humberto que de manera astuta y atinada seleccionaban películas que causaban verdadero impacto en las féminas como es el caso de cintas de terror, pues imagínese usted, estimado lector, el sobresalto que les producía y por lo tanto requerían del hombro de un joven para poder mitigar su impresión y espanto.
Esta tradición de mantener un viernes popular dedicado a las mujeres de Guanajuato, la sostuvieron otros gerentes más como es el caso del señor Reyna, el señor Tovar, el señor Orozco y claro mi excelente amigo y compañero de secundaria el contador Luis Felipe López Márquez. Todas las funciones registraron excelentes entradas y el costo se mantuvo en un peso, además, la programación de películas se orientó principalmente a los galanes del momento, pudiendo citar a Mauricio Garcés, Jorge Rivero, Valentín Trujillo, Guillermo Murray, Julio Alemán, Joaquín Cordero, Carlos Piñar, Gastón Santos, Rodolfo de Anda, entre otros.
Definitivamente el viernes de damas fue un verdadero acierto en la programación semanal del Cine Guanajuato, siendo el punto de encuentro de un sinnúmero de parejas que precisamente en ese recinto se conocieron y comenzaron una excelente relación, además, este día de féminas le restó clientela al Cine Reforma, asestándole un severo golpe en sus altas estadísticas de ingreso a su sala. De esta manera el Cine Reforma tuvo que trazar una nueva estrategia para retomar el liderato que siempre le caracterizó y fue entonces que llevaron a la pantalla el ciclo de las famosas películas de ficheras, causando verdadera sensación ya que por vez primera se exhibía en Guanajuato esta nueva modalidad de películas donde aparecieron mujeres sumamente atractivas de cuerpo escultura destacándose entre ellas: Sasha Montenegro, Lyn May, Wanda Seux, Rossy Mendoza, Isela Vega, Lina Santos, Gina Montes, Angélica Chaín, entre otras.
Como siempre y por razones de espacio que amablemente me concede el Semanario Chopper, en otra oportunidad ampliaré este tema de la proyección de películas de ficheras que cimbró a nuestra bella ciudad de la plata, hasta entonces.

J. Francisco González García