Juan Carlos Romero Hicks deja una huella imborrable durante su gobierno

Juan Carlos Romero Hicks deja una huella imborrable durante su gobierno

octubre 6, 2018 Off By

Diálogos

Un amigo desde la infancia y el diputado federal se reunían con frecuencia a platicar sobre los problemas de ciudad. Se ponen de acuerdo y hacen un pacto: por cada peso que lograra aportar el diputado para la capital, él daría otro.
Es así como reúnen una fuerte cantidad de dinero que le dan al presidente municipal, Lic. Arnulfo Váz-quez Nieto; el objetivo era embellecer el centro de la ciudad, acabar con aquella maraña de cables que llevaban la energía eléctrica y teléfono a todas las casas e instalaciones de este, cambiar el piso de lozas por pórfido, drenajes tomas de agua y pintura.
El presidente municipal y su equipo hacen la tarea cambiando totalmente el centro histórico, la calle de Sopeña, Luis González Obregón, El Truco. El pórfido, un mineral duro y resistente vendría a resolver el problema del enlozado que se tenía que reparar constantemente. Ya el Lic. Rafael Corrales Ayala lo había puesto en Los Pastitos, más mal trabajado. En la obra del centro de la ciudad lo hacen con gente profesional quedando bien, no en balde infinidad de ciudades europeas lo tienen.
El centro de la ciudad fue otro por completo, se cambia el piso del jardín, se arregla el kiosco, y se pinta la fachada de todas las casas. Además, ello ha servido para que en las siguientes ad-ministraciones sigan con el cambio.
El licenciado hace además el centro Pozuelos, el centro acuático con la promoción de su esposa Fafi, quien nace en USA, pero es una guanajuatense que ha realizado numerosas obras de beneficio social. El muy decoroso centro deportivo, más adelante del acuático, con sus canchas con pasto sintético y muy completo donde se pueden realizar todas las prácticas deportivas.
El Lic. Arnulfo Vázquez Nieto muere prematuramente, pudo seguir una fructífera carrera política. El li-cenciado Juan Carlos Romero Hicks, hombre muy serio, medio adusto, pienso que le faltó ser más extrovertido y que por ello la gente ha sido avara en su reconocimiento.
En estos Diálogos he tocado a los gobernadores que más obras han he-cho para la capital, misma que no sólo es de los guanajuatenses nacidos o establecidos en ella por años, sino de todo el estado, más existe esa ton-ta idea de no poderse ver los de un municipio con otro. Hasta en los juegos de futbol, o beisbol acabamos a pedradas, cuando debería ser una po-derosa unión que nos hiciera progresar más de lo que se ha logrado.
Por todo lo anterior le doy el consejo al próximo gobernador: que si se quiere inmortalizar, cambie el palacio de gobierno y la tesorería a otro lugar donde pueda tener oficinas amplias, pe-ro sobre todo un muy necesitado estacionamiento, todo el que sea posible y nos quite ese congestionamiento actual de un sitio muy importante para el turismo.

Por: Dr. Sergio Arroyo Arroyo