Bután, el país que mide el bienestar de su gente a través de la felicidad

Con aproximadamente 817 mil habitantes, Bután está localizado al sur de Asia en la cordillera del Himalaya.

El 70 por ciento del territorio está cubierto por bosques; el 7 por ciento, por nieve y glaciares; sólo el 3 por ciento es cultivable y el 4 por ciento aprovechable para pastos; el resto es tierra yerma o rocosa.

A diferencia de los demás países que se miden por su economía, a través del indicador del Producto Interno Bruto, Bután es medido por la Felicidad Nacional Bruta (FNB).

El concepto fue acuñado por el rey Jigme Singye Wangchuck, padre del actual monarca, en un intento por conciliar modernización, crecimiento económico, respeto al medio ambiente y preservación de la identidad cultural.

Incluso existe el Ministerio de la Felicidad y se realiza un censo anual para saber si el objetivo se ha logrado.

Sin embargo, con estos datos apenas se han logrado colocar en la posición 95 de los 156 países en el estudio de la felicidad 2016-2018, realizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Pero el hecho de que para este país la prioridad no sea el dinero, no implica que vivan en la pobreza, ya que la belleza de sus paisajes atrae a miles de turistas.Una persona que visite Bután deja al menos 250 dólares por día.

Este reino del Himalaya, de mayoría budista, cuenta con varios rasgos únicos que forman parte del programa estatal de la Felicidad.

*Prácticamente no existe corrupción, según los datos de la organización Transparencia Internacional.

*Bután es el único país del mundo que ha prohibido por completo el cultivo, cosecha, producción y venta de tabaco y derivados desde 2010.

*No comen carne y está prohibida la caza.

*No usan bolsas de plástico.

*Está prohibido talar árboles, ya que estos simbolizan larga vida, belleza y compasión.