Dejan sin Bienestar a médicos, enfermeras y gente pobre

La decisión del Gobierno Federal de disminuir 180 millones de pesos al programa conocido como “Bienestar” ha ocasionado que unos 400 médicos y enfermeras, así como unos 236 mil 894 guanajuatenses que viven en condiciones de pobreza corran el riesgo de perder su empleo y acceso a los servicios de salud.

Fue por ello que el Congreso del Estado aprobó “exhortar” al titular del Poder Ejecutivo Federal para que se asignen recursos suficientes a este programa, el cual permite llevar servicios de salud a la cantidad de personas ya descrita, quienes viven en las poblaciones rurales más alejadas y consideradas como marginadas del estado de Guanajuato.

Y es que el Gobierno Federal decidió recortar los recursos a este mecanismo de asistencia social, que forma parte de los servicios que se ofrecen vía el Seguro Popular para las personas que no cuentan con sistemas de seguridad social o bien con acceso a los servicios de salud.

Esa decisión, en el caso del Estado de Guanajuato implica que uno de cada seis habitantes se vea afectado, pues al momento de los cerca de 5 millones de habitantes, casi 240 mil residentes recibían algún tipo de beneficio por este programa.

Al respecto, el diputado Armando Rangel Hernández, quien representa a los millones de personas que viven en la región noreste del Estado, considerada la más pobre y marginada de Guanajuato señaló que la medida es injusta y pidió la intervención directa de los tres niveles de gobierno para evitar mayores daños.

Lamentó que en apenas 100 días de gobierno se haya acabado con muchas cosas que estaban bien y funcionaban en este país, especialmente en aquellos casos que se atendía a la población más desprotegida.

Explicó que en los ocho municipios que conforman la región noreste de Guanajuato, es decir San Luis de la Paz, San José Iturbide, Doctor Mora, Tierra Blanca, Victoria, Santa Catarina, Xichú y Atarjea se tienen registradas las zonas más pobres y vulnerables del estado y era las que atendía este programa.

“En esos lugares la gente no tiene una clínica de salud en sus comunidades o cerca de su casa y tienen que batallar mucho para llegar al Seguro Popular y ahora con la baja en los recursos del programa, bien puede darse el caso que no los atiendan”, afirmó.

Apuntó que en esa zona además de la pobreza y la marginación en que viven cientos de miles de personas, hay otro tipo de carencias que generan miseria como la falta de acceso a servicios de salud, empleo y educación.

Sin embargo, la diputada, Magdalena Rosales, por el partido Morena señaló que se decidió bajar los recursos porque el programa, inicialmente conocido como “Prospera” no había sido productivo y era necesario reestructurarlo.

La legisladora agrego que no se podían medir los resultados y fue por ello que se decidió no darle más recursos, aunque no aportó un solo dato sobre las deficiencias, la falta de cobertura y el cumplimiento de objetivos.

Rangel Hernández dio a conocer que, con base en la información obtenida por los usuarios de este servicio en la región noreste, el programa como tal dio resultados y hasta evitó el paternalismo y dispendio de recursos y lamentó que no haya sustento para quitarle recursos.

Osvaldo García Ledesma