Se cumplen 100 años del nacimiento del Poeta del Barrio

Corría el año de 1920, justo cuando la etapa posterior a la Revolución Mexicana estaba en su apogeo y un 14 de enero en la Ciudad de México veía la luz por ver primera, Salvador Flores Rivera, a quien sus contemporáneos apodaron El Poeta del Barrio.

Mejor conocido como Chava Flores este singular personaje lo mismo fue ubicado en la categoría de “cronista” que de “cantor”, le que le valió ser reconocido por gran parte de los habitantes de la Ciudad de México, debido a la forma cotidiana de retratar en sus letras de canciones y poemas, la realidad del país hace 100 años.

Su fama que pronto se extendió por todos los rincones y regiones del país le valió varios sobre nombres, con los que la gente lo identificaba por su forma tan peculiar y particular de ver la realidad y luego plasmarla en las letras de sus composiciones musicales. Los mismo fue reconocido como cantor que poeta y así se le conoció como: El poeta intelectual, El poeta del barrio y otros, debido al humor fino y delicado que imprimía a sus letras, además de hacer de la crónica cotidiana, un estilo más que particular.

Sin embargo, para lograr su fama y ser considerado como “poeta” y “cantor”, antes tuvo que ejercer otros empleos para poder garantizar su subsistencia y así, lo mismo trabajó de costurero, que, de almacenista, cobrador, vendedor y otros oficios, de donde habría refinado su gusto para luego plasmarlo en sus canciones. De origen humilde, su trabajo logró encumbrarlo y ser reconocido como el mejor artista de su época, especialmente a la hora de componer y cantar esas piezas musicales únicas y que a la fecha siguen siendo reconocidas.

En muchas de las personas que andan cercanos o bien rebasan los 60 años de edad, aún resuenan y se recuerdan composiciones de Chava Flores, como: La Bartola, La interesada, Los gorrones, El gato viudo, entre otras. En todas ellas imprimía su estilo muy particular, donde con un humor fino hacía recodar a los habitantes de aquellos tiempos, la realidad que se vivía todos los días, en las diversas regiones del país.

No fue un romántico, ni tampoco un riguroso seguidor de las formas tradicionales de la composición musical, sino más bien un intelectual de su época que vio en la música y las letras la forma de replicar el estilo de vida y las maneras de convivencia de un México de hace ya un siglo entero.

Como no recordar de entre sus obras a La Bartola, una canción que narraba el estilo de vida en la primera mitad del siglo 20 y las aficiones de la gente para la sana distracción y esparcimiento. Mira Bartola. ahí te dejo esos 2 pesos. pagas la renta, el teléfono y la luz, lo que sobre me dejas para mi alipuz, cita la estrofa principal de la que fue tal vez la más famosa de sus composiciones.

Cien años han pasado desde su partida y pese a todo, su obra sigue intacta y en la memoria de miles de personas que les tocó vivir una época que nunca más volverá y que los que no la vivimos, sencillamente la reconocemos y hacemos nuestra.

Osvaldo García Ledesma

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