Siguen los bombardeos pese a tregua entre Armenia y Azerbaiyán

Moscú, Rusia. – La tregua duró muy poco entre Armenia y Azerbaiyán, con la mediación de Rusia: apenas una hora después de la hora que se acordó comenzara, Yereván y Bakú se acusaron de incumplir el alto el fuego, mientras las bombas siguieron cayendo en Nagorno-Karabaj.

Lavrov compareció, pasadas las tres de la mañana de este sábado ante un grupo de reporteros que esperaban noticias desde las tres de la tarde del viernes, para leer media cuartilla con los entendimientos logrados, desde luego muy positivos al cabo de trece días de guerra pero no vinculantes para nadie.

“Las partes acordaron un alto el fuego a partir de las 12 del día del sábado 10 de octubre –anunció Lavrov– por razones humanitarias para intercambiar prisioneros, otras personas retenidas y cadáveres con base en los criterios y procedimientos de la Cruz Roja internacional”.

Pero, al leer el segundo párrafo, devolvió el problema al punto de partida al decir: “Los parámetros concretos del alto el fuego se negociarán por separado”, aunque esta formulación deja abierta la puerta a que, al margen de los bombardeos y combates previsibles, los mediadores internacionales seguirán presionando para que se cumpla un alto el fuego como primer paso para detener el derramamiento de sangre y la devastación que causa toda guerra.

Armenia y Azerbaiyán, “con la mediación del Grupo de Minsk de la OSCE y con base en los principios fundamentales de una solución negociada se disponen a iniciar conversaciones sustantivas con el propósito de alcanzar un pronto arreglo político”, según Lavrov, que no pudo precisar cuándo ni dónde comenzarían esas “conversaciones sustantivas” y remató el breve texto que estaba leyendo con esta frase: “Las partes confirmaron el invariable formato negociador”, que quizás significa que cuando armenios y azeríes se cansen de guerrear, el Grupo de Minsk ahí estará para certificar la paz impuesta por quien resulte vencedor.

Hasta ahora, Azerbaiyán parece que va recuperando territorio, gracias a la superioridad militar que le dan los drones turcos y el armamento israelí, aunque es un avance lento que se está produciendo sobre todo por los valles del lado sur de la zona ocupada adyacente a Nagorno-Karabaj, que será mucho más difícil cuando su ejército quiera adentrarse por el norte montañoso.

En todo caso, la pretendida reconquista azerí del territorio tendría un altísimo costo en vidas humanas y llevaría mucho tiempo, tanto que no es descartable que tras los éxitos iniciales se empantane o que esa parte del Cáucaso sur se convierta en un clon de Siria, con zonas de desescalada asignadas a Rusia, Turquía e incluso a otros países.

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