Como mero proyecto quedó la ciudad de los Niños en el Encino

Hace poco más de 30 años el Centro de Convivencias el Encino se inauguró por la entonces primera dama del estado, Rosie Straffon de Téllez Cruces, con el fin de que las familias guanajuatenses tuvieran un lugar de convivencia familiar, así como espacios deportivos para las diferentes colonias de la zona como La Venada, Pueblito de Rocha y otras zonas cercanas.

Durante la gestión del ex alcalde Nicéforo Guerrero Reynoso –20092012–, a través del programa de rescate de espacios públicos, propusieron rescatar una parte del centro recreativo.

   La idea de este proyecto era promover entre la niñez el conocimiento de su entorno y sobre todo, fomentar el cuidado y el respeto del rico legado cultural e histórico que poseen los guanajuatenses, para lo cual se planeó edificar pequeñas réplicas de los edificios históricos de la ciudad.

Los trabajos quedaron inconclusos al terminar el gobierno de Guerrero Reynoso, el cual había sido presupuestado en nueve millones de pesos, aunque sólo se lograron construir las bases donde serían los edificios a escala.

Con la llegada del ex alcalde Luis Gutiérrez Márquez, decidieron dar continuidad a este gran proyecto, pero los costos disminuyeron además de modificar algunas cosas sobre las construcciones.

En su momento se calificó de exagerada la cantidad del presupuesto que se estimó en ese entonces para la ejecución de los trabajos para rescatar este centro de convivencias, por lo que decidieron en bajar a lo máximo los costos para así seguir con este proyecto.

El entonces director de Obras Públicas, Jorge Ignacio de la Peña detalló que se desecharía la idea de construir un Guanajuato a escala, y en su lugar se colocarían juegos recreativos para los niños ya que se pensó que a los infantes les atraería más la idea de juegos mecánicos o fijos que unas maquetas que no representaban ni aportaban nada para su desarrollo.

Para el año 2015 se derrumbó una cancha y la rampa que era utilizada para jóvenes que visitaban el lugar para patinar y hacer acrobacias en bicicleta, esto con el fin de construir un salón de usos múltiples y un foro dentro de este lugar.
En su momento se aseguró que ya no eran utilizados y sólo estaban en el abandono, pues era muy raro que fueran a patinar y tampoco utilizaban la cancha de frontón y por eso se decidió proceder con la demolición.
Actualmente este centro de convivencias luce desolado, sucio.

Los lavabos de los baños de hombres y mujeres se encuentran en mal estado, las puertas de los retretes no funcionan y las paredes están llenas de grafitis.

Las palapas que antes funcionaban con salones de fiestas ahora se encuentran en pésimas condiciones y con ventanas rotas, las carretas de concreto carecen de mantenimiento, así como los juegos fijos en general que están rotos y les faltan muchas piezas, los famosos castillos rosa y azul son utilizados como baños públicos y basureros, además de que las visitas han disminuido drásticamente.

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