Cuevanenses y turistas sufren por Covid-19

Una semana después de haberse determinado por autoridades estatales de salud la emergencia sanitaria, debido a la presencia de la pandemia del Coronavirus, las calles de la ciudad lucen vacías y decenas de comercios y establecimientos han comenzado a cerrar sus puertas.

Por segundo lunes consecutivo desde que se estableció esta medida, las calles y vialidades del centro histórico, los edificios y monumentos, tiendas, locales, establecimientos, mercados entre otros lucen sin gente, lo que enrarece el clima en una ciudad acostumbrada al bullicio que genera el ir y venir de personas.

Autos, camiones urbanos y demás vehículos también circulan en menores cantidades, al igual que miles de personas que han decidido quedarse en sus casas, debido a la presencia del padecimiento, que en el caso de la ciudad tiene 3 casos bajo análisis.

Mientras, los habitantes de la ciudad se resguardan en sus hogares y cumplen en la medida de lo posible con las medidas de tipo preventivo, algunos turistas recorren la ciudad, en medio de sitios de atracción turística completamente vacíos y con un aspecto limpio.

El constante ir y venir de guías y promotores turísticos que ofrecen sus servicios a los turistas, también se ha dejado de sentir y sólo unos cuantos tienen la opción de ofrecer alguno, pues la cantidad de visitantes también se ha visto reducida.

Hoteles, restaurantes y demás establecimientos del rubro de los alimentos y bebidas también se han visto afectados por la falta de clientes, en especial los miles de turistas que, por estas fechas, cada año suelen saturar con su presencia este tipo de negocios.

Los templos e iglesias, que por estas fechas rebosan con la presencia de personas que acuden a los preparativos para el vía crucis y la pasión de Cristo lucen en su interior, con muy pocas personas y desde luego los turistas que las recorren para conocerlas.

Mercados y todo tipo de establecimientos en donde la gente suele abastecer la canasta básica, también se han visto afectados por el parón que ha tenido la actividad económica y la falta de clientes ha ocasionado que las ventas hayan disminuido al menos un 30 por ciento.

Las tiendas, las misceláneas y comercios de todo tipo no se han podido sustraer al mal momento que se vive y todos han visto reducidas sus ventas, pero sobre todo las ganancias de las que dependen miles de familias.

Caminar por las calles de la zona centro, en estos días es hacerlo en medio de un silencio que hacía mucho tiempo no se presentaba y en donde se ha dejado de

escuchar el estridente y constante sonido de los motores de los autos, camiones y demás vehículos que saturan la ciudad en las horas pico.

Las personas han dejado de reunirse en plazas y espacios públicos, por lo que ahora esas zonas lucen con unas cuantas gentes, las cuales ya sea esperan alguna unidad de transporte o bien hacen una pausa en esos lugares para continuar con sus actividades o bien trasladarse a sus casas.

De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana, a cargo de Samuel Ugalde García, la emergencia sanitaria ha transcurrido con saldo blanco en la ciudad y sus poblaciones rurales.

Esta misma instancia reportó que en la zona sur del municipio, las actividades cotidianas de la gente también han disminuido y al igual que en el centro histórico, la presencia de personas sigue siendo escasa.

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