Dañada y olvidada, así se encuentra la histórica ex Estación del Ferrocarril

Próxima a cumplir 111 años de existencia, la ex estación del tren se debate entre el abandono de las autoridades y el deterioro generado por la presencia en el lugar de un grupo de comerciantes que se ha adueñado de este histórico espacio.

Pese a formar parte del Catálogo Nacional de Monumentos Históricos a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de acuerdo con la ficha 1101501100585, su aspecto es de abandono y desorden, que la han llevado a transformarse en foco de infección.

Ubicada en la calle de Tepetapa, justamente en el número 78, esta ex estación, una de las tantas obras con las que el presidente, Porfirio Díaz benefició a Guanajuato formaba hasta el año de 1994 el ramal Silao que lleva a otros destinos del país por las vías férreas.

Fue inaugurada el 16 de septiembre de 1908, pese a que el 10 de junio de ese mismo año fue cuando el tren por vez primera hizo su aparición en Guanajuato y de inicio se ubicó en el barrio de Marfil.

Ya instalada en el barrio de Tepetapa, la estación se convirtió muy pronto en un medio indispensable para viajar a otras partes del país, pues por esas fechas, en las primeras décadas el siglo XX, el ferrocarril era el principal medio de transporte en México.

En Guanajuato el tren lo mismo era de tipo “carguero” que para “pasajeros”, quienes incluso podían viajar hasta la Ciudad de México.

Fueron muchas las décadas que el tren llegaba diario a Guanajuato y entre sus viajeros importantes destaca el caso de la Reina Isabel de Inglaterra, quien en los primeros años de la década de 1970 visitó la ciudad y llego justamente en este tren.

Los trenes que llegaban a Guanajuato siempre pertenecieron a la empresa Ferrocarriles Nacional de México (FNM), la cual dejó de existir en los primeros años del siglo XXI.

Fue en el año de 1994 cuando de manera definitiva este medio de transporte se dejó de prestar en la ciudad, por medio del tren conocido como “El Constitucionalista”, el cual enlazaba de manera directa a Guanajuato con la Capital del país.

En ese año fue el último viaje y de ahí en adelante comenzó la decadencia y el deterioro de esta estación, la cual también fue invadida por un grupo de comerciantes, que la siguen invadiendo a la fecha.

Sólo entrar en lo que alguna vez fueron los patios, evidencia desorden con locales comerciales en mal estado y obstruyendo lo que alguna vez fue un espacio de uso común.

Los edificios que alguna vez sirvieron como taquillas y bodega han sido ocupados por algunas instancias del gobierno municipal.

Pero con todo y ello, el deterioro sigue irrefrenable y los demás espacios ocupados con puestos de comida, frutas, verduras, calzado, discos compactos, entre otros.
Incluso, cuando el reloj marca las 11:30 de la noche en la puerta principal se coloca un candado para evitar el paso de la gente.

Entre los vecinos de barrios y colonias aledañas, la situación los tiene molestos por los problemas que enfrentan, debido a la presencia de los comerciantes.

“Los puestos son muchos y los pasillos para la gente muy chicos, ni pasar se puede entre los puestos”, dijo Luis Zendejas.

Otro problema que enfrentan es cuando llegan las lluvias, pues las aves dejan caer sus excrementos entre los pasillos y el olor es muy fuerte entre los comercios de ahí, pero aun así salen a vender sus productos, entre los pasillos sucios y olorosos.

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