Dejan sin beneficios de conservación y protección a la zona sur de la Capital

Con una población estimada en 60 mil habitantes, la zona sur de Guanajuato se debate entre la indiferencia de las autoridades y la escasa conciencia social de sus habitantes, quienes pese a vivir en una ciudad considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad, no gozan de esos beneficios.
Mientras las autoridades estatales y municipales se han olvidado de poner orden en esta zona de la ciudad, donde los espacios de uso común son arrebatados a los ciudadanos por comerciantes y dueños de establecimientos, así como las atestadas y saturadas vialidades, el problema crece sin control alguno.
En esta zona de la ciudad donde calles, vialidades, banquetas, camellones y demás espacios de uso común son literalmente “agandallados” por el comercio formal e informal, los beneficios de los programas de conservación y protección no existen.
Ni la Secretaría de Finanzas por tratarse de una vialidad de jurisdicción estatal, tanto la avenida Euquerio Guerrero, como La Yerbabuena-Puentecillas y la Santa Fe, ni la Dirección de Fiscalización y Control por parte del municipio han siquiera hecho alguna recomendación, mucho menos han intervenido ante el descontrol.
Caminar por cualquiera de estas vialidades es hacerlo entre banquetas y espacios de uso común que han sido invadidos por diversos negocios como restaurantes, puestos de tacos y otros alimentos, talleres, fruterías y todo tipo de negocios que sin importarles a sus propietarios se han extendido a sitios que no son de su propiedad. Aquí no hay monumentos, ni inmuebles protegidos o dignos de conservar, tampoco todo lo relacionado con el patrimonio cultural, sino más bien una especie de selva, en donde priva la ley del más gandalla.
Para poder desplazarse por estas zonas donde las banquetas y cualquier espacio público han sido privatizados, hay que bajarse de las banquetas y exponerse a las velocidades de los raudos y veloces autos que circulan en estas vialidades.
Entre los comerciantes establecidos y los habitantes esta situación ha generado una seria molestia, sobre todo porque cada día aumenta la cantidad de negocios que sólo tienen como misión, invadir la vía pública.
Sin embargo, también hay comercios formales que han caído en la misma práctica, pues muchos de ellos, especialmente los ubicados sobre la vialidad YerbabuenaPuentecillas, donde se dejaron banquetas con varios metros de superficie han sido aprovechados por ellos al colocar parasoles y tejabanes en el exterior de sus negocios.
Y en este escenario, en donde se refleja claramente la anarquía en la que se vive en esta zona de la ciudad, donde es claro que nuestras autoridades, tanto estatales, como municipales no tienen un plan de prevención o de control.
A todas estas carencias hay que sumar la inseguridad y violencia que se vive en la zona, especialmente en las colonias situadas en esta porción de la ciudad, donde la gente parece acostumbrarse a vivir en medio de robos, asaltos y demás actos considerados como delictivos.
Chopper realizó un recorrido por estas calles y vialidades, donde la gente poco a poco se inconforma por la forma vil y artera que los comerciantes les arrebatan las banquetas y otros sitios que sirven para el traslado de personas, productos y servicios.
Los habitantes cuestionaron que haya instancias que tienen que aplicar un reglamento y no lo hagan, con lo que han ocasionado serias afectaciones a miles de gentes que tienen que soportar la falta de acción de la autoridad y la ambición de unos cuantos comerciantes.
Quienes transitan a pie por estos lugares, lo hacen esquivando letreros, toldos, autos, motocicletas y todo tipo de mobiliario que ha sido colocado por gentes que sólo buscan su beneficio, sin importar a quien perjudiquen.
“Todos los días por estos lugares se ve un puesto nuevo en la calle y no creo que tengan permisos o licencias, pero nadie hace nada, es más nunca he visto por aquí a gente de fiscalización”, dijo Isaac Alejandro, quien habita en el fraccionamiento El Manantial.
También pidieron que se revise al comercio establecido, porque hay muchos que se han extendido hasta la calle, especialmente los ubicados en la avenida YerbabuenaPuentecillas, sin que se conozca si cuentan a no con los permisos.
“Como las autoridades no vienen para acá, a todos les vale y sin más se extienden hasta la calle, pues la gente no importa, importa sólo ganar y hacer dinero”, afirmó Gregorio Díaz.
La gente de esta zona pidió la pronta intervención de las autoridades, pues de lo contrario se corre riesgo de violencia y confrontación, ante la ausencia total de la autoridad.

Osvaldo García Ledesma