Esperan por regularización habitantes de Presas de Guanajuato II y La Venada II

Con unos diez años de existencia, los asentamientos humanos ubicados en los predios conocidos como Presas de Guanajuato II y La Venada II, donde se asientan unas 800 familias esperan por la regularización de los predios que ahora ocupan.
En estas zonas, donde residen actualmente unas 2 mil 500 personas la gente vive en medio de la incertidumbre, pues carecen de seguridad jurídica sobre su escaso patrimonio familiar, además de ser víctimas de diversas conductas consideradas como delictivas.
En estos lugares, donde las carencias y necesidades son algo habitual para sus moradores, esa falta de regularización sólo es un eslabón más en la cadena de problemas y marginación que todos los días enfrentan.
Ambos asentamientos se ubican en partes altas de la ciudad, donde las casas de lámina de cartón y otros materiales desechables, suplen a paredes de tabique y casas con bardas enjarradas que se ven a lo lejos.
En Presas de Guanajuato II, a las faldas del Cerro de La Aldana, los cientos de familias que ahí viven esperan porque las autoridades municipales los ayuden en su proceso de regularización, el cual se mantiene pendiente con la llegada de la nueva administración, a cargo de Alejandro Navarro.
Todos ellos han esperado pacientemente, durante los últimos cinco años y pese a cumplir con los requisitos para la regularización, siguen a la espera, en medio de limitaciones que hacen más grande su pobreza.
“Ya tenemos como unos siete años viviendo aquí y ya dimos los papeles para la regularización del terreno, pero de eso ya pasaron unos tres años y no sabemos que vaya a pasar”, dijo María Trinidad, una madre de familia que sufre los embates del clima en este lugar, como lo demuestra con la fuerte gripe que le aqueja.
Explicó que para ellos sería muy bueno que los regularizarán, pues con el pago de impuestos tendría derecho a servicios públicos como seguridad, recolección de basura, alumbrado, agua potable, entre otros.
En estos terrenos la vida no es fácil, sólo poder conseguir un poco de agua potable es todo un problema porque hay que esperar a la pipa o bien buscar a algún vecino que les pase alguna cantidad para atender las necesidades del día, si el vecino tiene el servicio en casa.
A ellos les urge la regularización para que se acaben los robos a hogares, pues ocurren todos los días y a los que más se afecta es a los más necesitados.
“Todo se roban, abren las casas, truenan los candados, hasta las láminas de las casas quitan para entrar y llevarse lo que haya”, se quejó Candelaria Montiel, quien vive en la Venada II, una demarcación ubicada en lo alto del cerro que bordea a la colonia el Carrizo.
Para conocer la real situación de estos lugares y la condición que guardan los espacios a los que ellos llaman su propiedad, Chopper buscó comunicarse con los titulares de los comités de vecinos y no se les logró localizar.
Sólo pudimos confirmar que en Presas de Guanajuato II, los lidera René Estrada Marmolejo y en La Venada II, María de los Angeles Ramírez Piña.

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