Excluyen a las comunidades rurales del arte y la cultura

Excluyen a las comunidades rurales del arte y la cultura

noviembre 14, 2018 Off By

Representantes de autoridades municipales y habitantes de las zonas rurales ubicadas en la región sur del municipio aseguraron que muchos factores han influido para cambiar la realidad que se vive en estas localidades, especialmente los que tienen que ver con la promoción del arte y la cultura.
Las demarcaciones rurales ubicadas en la zona limítrofe con Irapuato y las que rodean la presa la Purísima son las que presentan esta problemática, que a decir de sus residentes, les ha traído otros conflictos como la inseguridad y violencia.
Y es que zonas como Cajones, Ciénega del Pedregal, La Trinidad, Molineros, San José del Chapín, San Vicente de la Cruz, La Poza, El Coyote, el Zangarro, entre otras la gente carece por completo de actividades recreativas y de corte preventivo.
En estas localidades se carece por completo de espacios públicos de uso común, como centros comunitarios, plazas o de tipo cultural o deportivo, lo que ha contribuido a que la gente, especialmente los más jóvenes realicen actividades poco adecuadas.
Por supuesto que no hay programas dedicados a la promoción y difusión del arte y la cultura, lo que causa daños y perjuicios, especialmente a los más jóvenes, quienes crecen y se desarrollan en un ambiente considerado hostil para ellos.
Además por su ubicación es complicado contar con este tipo de alternativas, lo que ha ocasionado que se aleje la tranquilidad que las caracteriza.
“No tenemos programas para la cultura, no hay lugares para eso y lo malo es que tenemos muchos niños y jóvenes que no tienen en qué distraerse, por eso pedimos que nos ayuden con algo para ellos”, dijo Yolanda Gutiérrez de Cajones.
Con sólo recorrer algunas de estas poblaciones llenas de calles polvorientas y casas diseminadas entre las lomas y los cerros es posible entender cómo la gente crece y se desarrolla en un ambiente que no ofrece muchas oportunidades y alternativas y así, como no hay alternativas para el sano esparcimiento y la diversión, igual ocurre con las oportunidades educativas y laborales, las cuales son limitadas y poco atractivas para las nuevas generaciones.
“Los muchachos tienen mucha energía y no tienen donde hacer algo, por eso pedimos que haya algo para ellos. Eso del arte y la cultura es muy bueno, pero no hay nada”, afirmó Marco Antonio Ramírez de Molineros.
Todas estas poblaciones, con el único espacio de uso común con que cuentan es una cancha de usos múltiples o un campo que lo mismo se usa para futbol o beisbol y a la vez la única distracción para miles de niños y jóvenes. “Nosotros creemos que por eso tenemos problemas con la inseguridad, con los robos, los asaltos porque los muchachos no tienen dónde ponerse a jugar o hacer algo de provecho”, aseguró Miguel Báez, delegado en la Poza.
Los habitantes de estas poblaciones lanzaron un grito desesperado a las autoridades municipales para trabajar en la creación de programas de corte cultural y de promoción del arte, pues la población va en aumento y las oportunidades a la baja.

Por Osvaldo García