Monumento a Cristo Rey; un siglo de fe y religión

Osvaldo García Ledesma

Silao, Gto.- Ubicado en el municipio de Silao, en los límites con la Capital del Estado, el monumento a Cristo Rey, ubicado en el cerro del Cubilete cumplió sus primeros 100 años de vida con una rica y basta historia que lo ha colocado como uno delos principales símbolos religiosos del país.

Situado a una altura de 2 mil 661 metros sobre nivel del mar y considerado el centro geográfico de la República Mexicana, este tradicional y distintivo monumento de la religión católica tiene sus orígenes en el mes de noviembre de 1919, cuando el obispo de León, Emeterio Valverde y Téllez ideo ofrecer una misa en lo alto del cerro.

Sin embargo, Felipe Bravo, presidente de la Adoración Nocturna, una organización religiosa de esas fechas sugirió que mejor se construyera un monumento a Cristo, en lugar de colocar una lápida en el lugar, que al paso de años perdería interés entre los feligreses.

Fue así que se acordó colocar una imagen del Sagrado Corazón y para ello se destinaron 5 mil pesos, por lo que para el 12 de marzo de 1920 se colocó la primera piedra de lo que sería el monumento y 4 semanas más tarde, un 9 de abril se terminó la obra.

Con una altura de 9 metros, el nuevo monumento en honor del Cristo Rey fue colocado en la cima del cerro del Cubilete y hasta la bendición del Papa, Benedicto XV recibió y un 30 de enero de 1928 fue dinamitado, en las batallas de la guerra cristera y sólo quedaron intactos la cabeza y el corazón.

Los religiosos y feligreses católicos intentaron varios proyectos años más tarde para reconstruir la figura y conservarlo como un símbolo de la religión católica y tras varios intentos, un 11 de enero de 1923 se coló la primera piedra, de la obra que corrió a cargo Ernesto Felippi, representante del Papa en México.

Pese a las trabas y gestiones del gobierno de esas fechas, que se negaba a la construcción del monumento, debido a la proliferación de varios Estados del país de monumentos religiosos y no se necesitaba uno más.

Cuando Plutarco Elías Calles llegó a la presidencia sepultó esas ideas y la figura en honor a la deidad de la religión católica fue dinamitada, con lo que se puso fin a las ideas de los practicantes de la religión católica.

Tras varios tropiezos y rechazos dle sacerdote Valverde y Téllez para construir un segundo monumento, se optó por iniciar desde cero un proyecto para edificar otro y todo el caso se llevó en secreto, desde la Catedral Basílica de León y para 1937 se construyó una nueva figura que lucía un color blanco.

Llamado el Cristo Blanco por estar hecho a base de mármol, fue consagrado un 11 de enero de 1938 y la fecha coincidió con la conmemoración de que se colocó la primera piedra del segundo monumento y pese a ser reconocido oficialmente, su permanencia fue provisional y las intenciones de construirlo en el cerro del Cubilete seguían intactas.

De ese modo en 1941, el sacerdote José Ascensión Betancourt, cuando ofició una misa en el lugar donde estaban los restos del primer monumento y se hizo la promesa de volver a contar con este espacio logró concertar la idea.

La gente pronto corrió la voz y el sacerdote recibió todo el apoyo moral y económico de las personas por lo que un 6 de marzo de 1942 se inició la construcción de lo que fue conocido como el monumento de las Nubes.

Luego para mayo de 1943 tanto Betancourt como Valverde iniciaron el nuevo proyecto del quinto y último monumento a Cristo Rey. Parta 1944, el padre Nicolás Mariscal impulsó la construcción de lo que es hoy el monumento a Cristo Rey.

Sobre lo alto del cerro del Cubilete se localiza desde ese año una base con cuarto altares y sobre ellos se ubica una moderna basílica con forma de globo terráqueo, donde se colocó una figura de 20 metros de altura y 80 toneladas de peso, que hoy dan forma al Cristo de la Montaña.

Actualmente es considerado el tercer santuario más visitado en el país, sólo detrás de la Basílica de Guadalupe, en la ciudad de México y el santuario de la Virgen de San Juan de los Lagos.

Su festividad anual se lleva a cabo los días 5 de febrero y por esas fechas peregrinaciones provenientes de todo el país, dan vida y forma a una de las celebraciones religiosas más grandes del país y tal vez la más importante del Estado de Guanajuato.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *