Olvidado y descuidado está el centro de convivencias El Encino

Inaugurado el 28 de julio de 1985 por la primera dama del Estado, la señora Rosie Straffon de Téllez Cruces, el centro recreativo el Encino se encuentra en completo abandono.

Por más de 20 años fue uno de los sitios preferidos de los guanajuatenses, ya que en estos espacios se podía disfrutar de un domingo en familia, practicar algún deporte como basquetbol o futbol en sus canchas y hasta patinar en la rampa de cemento que fue construida en este lugar.
El teatro CriCri era el escenario perfecto para las obras de teatro que se realizaban cada semana en este sitio.

Durante años, el Encino era visitado hasta por 500 personas semanalmente, incluyendo grupos de jóvenes que todos los días acudían para practicar diversas actividades deportivas.

Con el paso de los años se han perdido muchos juegos infantiles como la telaraña, la aldea de los indios y hasta la rampa de patinaje, la cual fue destruida con el objetivo de construir un gran estacionamiento para los vehículos oficiales del municipio, pero es fecha que esta rampa sigue en espera y abandonada.

Los pocos visitantes que frecuentan este lugar recuerdan que había un pequeño corral que durante muchos años se podía visitar y era la delicia de niños y adultos había avestruces y caballos poni, lo que resultaban ser un atractivo extra, pero un día desaparecieron y nadie supo para dónde se los llevaron.

Este centro de convivencia familiar se creó con la finalidad de dotar a los guanajuatenses de un espacio de sano esparcimiento y para atender a los habitantes de las colonias aledañas como La Venada, Pueblito de Rocha, el Encino y otras zonas cercanas.

En la gestión del alcalde Nicéforo Guerrero Reynoso 20092012, a través del programa de rescate de espacios públicos se logró programar el rescate de una parte del centro recreativo el Encino, conocido también como la ciudad del niño.

La idea de este proyecto era promover entre la niñez el conocimiento de su entorno y, sobre todo, fomentar el cuidado y el respeto del rico legado cultural e histórico que poseen los guanajuatenses, para lo cual se planeó edificar pequeñas réplicas de los edificios históricos más importantes con los que cuenta la ciudad de Guanajuato.

Los trabajos en mención comenzaron con grandes augurios, pero con la culminación del gobierno encabezado por Nicéforo Guerrero Reynoso enero de 2012 el proyecto se paró y sólo se logró edificar las bases en donde se ubicarían los edificios a escala.

Con la llegada de la administración a cargo de Luis Gutiérrez Márquez, tenían la intención de darle continuidad a estos trabajos.
En su momento, el funcionario calificó de exagerada la cantidad de nueve millones que estimó entonces el gobierno de Nicéforo Guerrero Reynoso para la ejecución de los trabajos de rescate del centro de convivencias.

Actualmente, y a casi 37 años de su inauguración, El Encino con las cabañas de madera en mal estado con vidrios rotos y el techo a punto de caer, así como algunos juegos están destruidos, los castillos azul y rosa están llenos de basura y muros rayados por los jóvenes que visitan este sitio al salir de clases.

De la rampa de patinaje que fue destruida para dar espacio a un estacionamiento, solo quedan los escombros. En general, la falta de mantenimiento a este emblemático lugar creado para deleite de los niños, se deja ver por todas partes.

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