Recordando la nevada de hace tres años en la Sierra de Santa Rosa

Ya pasaron tres años que los habitantes de la sierra de Santa Rosa y del cercano Mineral de San Nicolás se vieron sorprendidos por una copiosa nevada, que inició alrededor de las dos de la tarde y se prolongó hasta la tarde noche.
Todo mundo se aprestaba a recibir la llegada de la primavera, pero en vez de sentirse el típico calorcito, el clima se había tornado lluvioso y frío, así lo recuerdan los afortunados de vivir en carne propia esta maravilla natural.
El 9 de marzo del 2016 quedó grabado en la memoria de los habitantes de la sierra de Santa Rosa y de los cuevanenses, quienes al darse cuenta de la nevada, como pudieron jalaron para este pulmón verde para gozar del majestuoso espectáculo que ofreció la caída de la nieve sobre los encinos.
Alrededor de las tres de la tarde a la altura del sitio conocido como Puerto de Barrientos, pequeños copos de nieve comenzaron a asomarse y en su caída, se mecían al compás del viento que los arrastraba de un lado para otro, en cuestión de minutos, las hojas de los encinos, cerros y montañas comenzaron a blanquearse y a ofrecer un bello panorama, típico de los países nórdicos. Conforme el tiempo pasaba y la temperatura baja, arreciaba la caída de la nieve. Fue en las partes más altas, como la comunidad de El Puerto de Santa Rosa, en donde se acumuló el mayor número de nieve. Y desde este punto, a la altura del cerro conocido como “El Vigilante”, se podía gozar de una bella estampa o postal del mineral de Santa Rosa de Lima cubierto por una capa blanca que lo hacía ver como un pueblo fantasma.

Según lo comentado por habitantes de El Puerto de Santa Rosa, tuvieron que pasar más de 20 año para que volvieran a nevar en este pulmón verde. Recordaron que en el año de 1991 se presente una nevada, pero de mayores magnitudes.
Dijeron que igual, también los tomó por sorpresa, pese a que previamente la temperatura cayó dramáticamente, como queriéndoles anunciar que se prepararan para la llega de la nieve, pero no hicieron caso.
Los más contentos eran los niños, quienes pese a lucir grietas y un color rojizo en las mejillas, se divertían tirándose sobre la nieve, fabricando muñecos o lanzándose bolas de nieve.
Por arte de magia la carretera que conecta la sierra de Santa Rosa con la ciudad de Guanajuato capital y Dolores Hidalgo, se vio atiborrada de vehículos cuyos ocupantes pretendían llegar esta zona. Muchos no lo lograron debido a que la carretera fue cerrada por cuestiones de seguridad ya que ante las bajas temperaturas se congeló y se tornó muy resbalosa. Pero otros más abusados, tomaron la terracería que pasa por el Monte de San Nicolás para llegar al lugar, por cierto, la nieve también pintó de blanco este mineral y aunque su caída fue menor, fue suficiente para regalarnos un bella paisaje, digno de fotografía.

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