Talan árboles centenarios en el Mineral de Santa Ana

Habitantes del Mineral de Santa Ana se dijeron sorprendidos y molestos por la tala de cinco pirules, uno de ellos cobijaba y protegía del quemante sol a la cruz que se ubica a la entrada de este poblado, aseguran que tenía más de 100 años de vida.

Dicen que se trata de un ecocidio, tras argumentar que los árboles talados formaban parte de la imagen de dicho acceso, mismo que corrió a cargo del señor Ismael Chía Chagoyán, bajo el argumento que tenía la anuencia de la dirección de Ecología Municipal.

Los inconformes con dicha acción se dijeron anonadados al indicar que parece increíble que alguien haya dado el permiso para derribar árboles que eran parte de la imagen del pueblo, además de que se causó un grave daño ecológico. Uno de los inconformes que dijo llamarse Juan N, comentó que además, el terreno donde estaban los pirules se suponía que es parte del pueblo, junto con la cruz de madera y el montículo en el que se ubica. Pero agregó que de la noche a la mañana salen que dicho predio tiene dueño, por lo que es propiedad privada. Narró que desde que tiene memoria, los pirules sacrificados  habían estado en dicho lugar.

“Cuando se comenzó con la tala de los árboles, hace alrededor de una semana, se le dijo a Ismael que porqué los cortaba, a lo que dijo que eran árboles sin valor, que los Pirules no valen nada. Aunado a ello, aseguró que contaba con el permiso del municipio y, además, que el terreno en donde se ubicaban era de su propiedad, mismo que había comprado a su tía, Inocencia Chagoyán.

Otra persona que pidió que se omitiera su identidad, para evitar algún tipo de represalia, detalló que supuestamente los árboles fueron talados porque en el lugar se va a construir una capilla, lo que no le parece sea motivo para que se hayan cortado los pirules, además de que el terreno siempre se pensó que era parte del pueblo.

“Los árboles de pirul y la cruz de madera sobre el montículo de piedra, es cierto que eran parte de la imagen de Santa Ana, lo que se perdió, pues reparar el daño causado con su tala será muy difícil de remediar, sobre todo porque uno de los árboles se presume que era centenario”, lamentó.

Se conoció que los vecinos del Mineral de Santa Ana, Las Antenas y lugares cercanos acordaron unirse para investigar si efectivamente para talar los árboles se contó con el permiso de la Dirección de Ecología Municipal, y si el terreno donde se ubica la cruz es propiedad particular, a fin de poder actuar en consecuencia.

Mientras tanto, dejaron fluir su pesar al lamentarse que ahora ya no hay sombra y como mudo testigo de este atentado a la ecología del lugar, sólo quedaron los troncos y los tacones de los viejos pirules que con el viento se mecían alegremente.

Recuerdan que por años, los lugareños se arrimaban a la sombra que ofrecían los árboles sacrificados, mismos que ofrecían su sombra a todo el mundo.

“Ahora sólo falta que quiten la cruz, ya no hay respeto ni temor a Dios”: Comentó una mujer que pasaba por el lugar y no daba crédito a lo sucedido.

Antonio Abúndiz Ramírez

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