Sigue formando boxeadores J. Luz El Cachorro Velázquez

Se puede decir que J. Luz Cachorro Velázquez Hernández venció a la muerte y regresó del más allá para proseguir con su tarea de formador de talentos y campeones en el box amateur y profesional, ya que a lo largo de diez meses escenificó una cruenta pelea con la temible tuberculosis, que a punto estuvo de mandarlo a la lona, pero como los grandes del ring, vino de atrás y salió victorioso.

Nacido en el Mineral de Llanos de Santa Ana el 3 de abril de 1949, en el seno de una familia humilde, desde muy pequeño J. Luz se vio en la necesidad de utilizar los puños para defenderse de los mayores que pretendían agarrarlo de bajada y a cada rato lo hacían llorar.

Tiempo después de trasladó a esta cabecera municipal, al barrio de San Luisito en donde comenzó a trabajar de alfarero con el fin de poder seguir adelante, pero en sus tiempos libres, acudía a varios gimnasios de la localidad para perfeccionar su defensa personal y ponerse trabado, con el fin de apantallar a quienes le hacían ver su suerte.

Esto le permitió formar parte del gimnasio propiedad de Chucho Cuevas, ubicado en la Calzada de Guadalupe. También entrenó en la escuela preparatoria oficial bajo el mando de Juan Salgado, a quien por cierto le debe su apodo de El Cachorro.

En su trajinar conoció a varios amantes del deporte de los puños como fueron; Pedro González, Chale Carrales, entre otros y que jugaron un papel determinante en su carrera como amateur que inició a la edad de 15 años.

Después de un sinfín de peleas como amateur, las que estuvieron salpicadas de éxito y drama, pues en esta vida no todo es miel sobre hojuelas, a la edad de los 21 años El Cachorro Velázquez hizo su debut como profesional en la Arena Victoria de la vecina ciudad de Silao.

Para a esas alturas de su vida, J. Luz Velázquez ya estaba casado con su primera esposa, con la que procreó ocho hijos, por ello debía esforzarse más de la cuenta con el fin de seguir practicando su deporte favorito y mantener a su numerosa prole.

Obligado por la necesidad, entró a trabajar como intendente en la Jurisdicción Sanitaria número tres, en  donde la hizo de mil usos, pues de lo que se trataba, era sacar adelante a su familia y atender su carrera boxística.

Cuando ya había recorrido la legua en el boxeo profesional y contaba con  25 años de edad, el destino, la vida o la suerte le dio la oportunidad que conociera y se codeara con los mejores boxeadores del momento. Un día fue comisionado para trabajar en la ciudad de Celaya, lugar en donde permaneció por un año y ahí se topó con don Lalo  Moreno, quien lo invitó a que entrenara en el gimnasio que tenía en el vecino municipio de Apaseo el Alto.

A nuestro personaje de la semana no le pasaba por la mente que en tierras cajeteras el destino le tenía preparada una grata sorpresa y le daría el honor de conocer y codearse con los mejores boxeadores del momento: Germán Torres, Rubén Olivares, El ratón Macías, entre otros.

El estar cerca de tan grandes luminarias y saber parte de sus secretos, le inyectó una dosis extra de motivación al Cachorro Velázquez, quien debe su mote a Juan Salgado, ya que lo bautizó con dicho apodo por ser uno de sus pupilos más pequeño.

Por ganas y pundonor no paraba, pero debido a la obligación que tenía como padre de familia, y ante la carencia del apoyo económico requerido para seguir con su exitosa carrera como boxeador, después de 15 largos años de andar sobre los encordados, el pugilista cuevanense se vio en la necesidad de colgar los guantes.

El Cachorro Velázquez no era un noqueador nato, le gustaba fajarse con los rivales que se le paraban enfrente, pero eso sí, cuando había la oportunidad y el rival se prestaba, terminaba por la vía del cloroformo sus peleas.

Pero como la actividad física la trae en la sangre, según su dicho, no se quedó quieto y le entró al fisiculturismo, lucha libre, karate y al tae kwon do, también le hizo la cantada, para lo cual ingresó a la escuela de canto que presidía María de la Paz y tuvo como sede lo que hoy es el Mesón de San Antonio; su mayor ilusión, era formar parte de la desaparecida Estudiantina de la Cooperativa, lo que no se le hizo.

En su paso por el tae kwon do conoció al entonces jovencito Fernando Güero Villegas, a quien “agarró”, lo pulió y lo convirtió en campeón nacional de los pesos welter, mismo que después brillaría en el boxeo profesional, de esto ya llovió, pues hace ya alrededor de  30 años.

Fue en 1978 cuando J. Luz Cachorro Velázquez optó por compartir los conocimientos que acumuló como boxeador, y se dedicó a trabajar y a pulir a los jovencitos que como él, soñaban con llegar lejos en tal difícil deporte.

Aparte de su estrella El Güero Villegas, tuvo en su establo un peleador de la talla de su sobrino, Guadalupe Valtierra, quien fue medallista nacional, El Zorrillito Estrada, José Manuel Montero, entre otros.

Asimismo, dirigió a su retoño, José Manuel Cachorrito Velázquez, quien después de cuatro peleas como profesional y pintar para cosas grandes, se tuvo que retirar, pues al igual que su papá, se enamoró y se llevó a la muchacha, por lo que se tuvo que poner a trabajar.

En la actualidad en el establo de J. Luz Velázquez existen grandes talentos como son Juan Carlos Parra, José Luis Chochito García, Leonardo, así como Jazmín La abuelita Zamora, entre otros que pintan para grandes cosas

Nuestro entrevistado se dice contento con todo lo bueno y malo que le ha dado el boxeo, pues aparte de conocer a grandes peleadores y mucha gente, le ha permitido cooperar con su granito de arena para alejar a los niños y jóvenes de los vicios.

Al recordar que en el 2012 ya se lo estaba llevando la tía de las muchachas al enfermarse de tuberculosis, enfermedad que lo mantuvo postrado en la cama por ocho largos meses, El Cachorro Velázquez comenta que por algo Dios escuchó sus suplicas y lo dejó vivir.

Por cierto, el 8 de julio será objeto de un merecido homenaje a cargo de las personas que se dan a la tarea de rescatar a los jóvenes de los vicios y malas compañías en el barrio de Marfil y puntos cercanos.

Antonio Abúndiz Ramírez

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