Es recordado a 109 años de su nacimiento Chucho Elizarrarás, compositor de Tierra de mis amores

Chuchito Elizarrarás al piano.

Los integrantes del Foro Cultural Efemérides, incansables en el fortalecimiento de una singular plataforma que ha venido a posicionarse en Guanajuato, gracias a la iniciativa de la Lic. Carolina Hernández Arvizu; diversos temas se han presentado y los ponentes, con un alto prestigio intelectual, expresan y comparten sus investigaciones y conocimientos. El próximo 26 de junio celebraremos el 109 aniversario del nacimiento de nuestro querido paisano, el Mtro. Jesús (Chucho) Elizarrarás, compositor de Tierra de mis amores, tema decretado Himno de Guanajuato en 1955 por el gobernador del Estado, Lic. José Aguilar y Maya. Es así que el Lic. Miguel Morán Velázquez, aficionado al cine, a los documentales, a las series contemporáneas de televisión, lector de novelas, cuento y poesía; devorador de música alternativa, colaborador de Radio Universidad, productor de series y documentales para televisión, mismas que se han transmitido en los Canales Once del Instituto Politécnico Nacional, Canal 22 y pronto en el canal Una voz con todos; tres veces ganador del Premio Nacional de Periodismo por su trabajo en el Canal Once del IPN, entre múltiples actividades; nos participó una maravillosa experiencia que hoy a la vez, en Semanario Chopper les comparto: Por insistencia de don Joaquín Ortega el abuelo, papá de mi cuñado Aureliano conocí en la Ciudad de México en 1997 a don Chuchito Elizarrarás, trabajaba en el Canal Once del Politécnico Nacional produciendo durante siete años la serie Boleros y un poco más, serie de música popular mexicana que presentaba autores, compositores e intérpretes de la música mexicana, un día fui a visitar a don Joaquín y me dijo que por qué no le hacía un programa a don Chuchito, que debería entrevistarlo, asombrado le pregunté: ¿todavía vive?; don Joaquín me dijo que una amiga suya tenía el contacto y de inmediato me di a la tarea de buscarlo, le hablé por teléfono a su casa de la Colonia Synatel muy cerca de Río Churubusco y del Centro Nacional de las Artes y me presenté como el productor de Canal Once, al saber que era un productor interesado en su persona, su obra y su trayectoria, de inmediato me abrió las puertas de su casa, le comenté que su canción Tierra de mis amores era pieza obligada en todas las fiestas en casa de mis padres en Guanajuato a lo que respondió, ¡bienvenido querido paisano!

Fuimos buenos amigos desde entonces y hasta el día de su muerte en enero del 2005, fueron seis años en los que desayunaba con él cada jueves que nuestras agendas lo permitían, vivíamos muy cerca y le daba mucha risa que llegara en bicicleta a su casa. En 1999 me casé con Tere Galindo y don Chuchito nos acompañó a la boda hasta Peña de Bernal, se quedó a dormir allí y al día siguiente organizó un desayuno tertulia con guitarra, canto y toda la cosa, era simpático, sencillo, carismático y muy linda persona.

Cuando lo invité al Canal Once para rendirle un homenaje se puso bien contento, le platiqué la estructura del programa y lo invité a pensar en cómo quería que organizáramos el suyo, el programa debería durar 54 minutos. Nos dimos a la tarea de estructurar el contenido y como buen productor de medios que era don Chuchito puso manos a la obra, lo único que hicimos nosotros, en la producción, fue darle llamado al elenco que había invitado, de ésta manera estuvieron en su programa: Reynolds Peña y su Orquesta, el mariachi Arriba Juárez, que era el que acompañaba a Juan Gabriel, el pianista Gustavo Morales, el tenor Enrique Méndez y la soprano Mariana Álvarez y para rematar el grupo Son de México.

La entrevista en el foro, así como las conducciones, las hicieron Doris y Alejandro Aura, el día de la grabación del programa llegó como siempre muy puntual y comenzó a dar sugerencias de iluminación, escenografía, disposición de los grupos, aparición de los mismos, en fin sugerencias de producción… yo, por respeto a su investidura como productor que aún era de Radio Educación en las óperas de Bellas Artes y durante los conciertos de la Sinfónica Nacional, lo dejé opinar, pues sabía de lo que hablaba, pero hubo un momento en el que sí me puso nervioso porque ya teníamos al talento en camerinos y el tiempo encima, se había llegado la hora de inicio, así que aprovechando un exabrupto de don Chuchito, (casi se me cae del foro, pues se tropezó en el escenario) le llamé la atención y le dije que me dejara hacer mi trabajo, vamos, medio lo regañé, muy respetuoso, a partir de ese momento, se dejó conducir como un invitado. Don Chuchito gozó cada momento de su larga vida, le tocó vivir a plenitud el siglo XX, hombre incansable de innumerables proyectos, siempre tenía una idea por desarrollar, una canción por escribir, se permitía esbozar comentarios críticos acerca del teatro, conciertos sinfónicos, editoriales culturales de prensa y televisión; hombre de medios opinaba con conocimiento de causa y sus comentarios, siempre justos, no dejaban pasar liviandades, ni actitudes mediocres ante las propuestas creativas de músicos, actores, directores de escena, cantantes o escritores, fue por muchos años impulsor del talento creativo de innumerables generaciones, tuvo la fortuna de vivir el desarrollo de la radio y la televisión desde sus orígenes en nuestro país, fue productor de medios toda su vida y lo acompañaron en su larga carrera amigos como Cuco Sánchez, María de Lourdes, Mario Ruíz Armengol, Manuel Esperón, Eulalio Ferrer, Chava Flores, Ferrusquilla, el Tigre Azcárraga, José Alfredo Jiménez, Gonzalo Curiel, Lola Beltrán y muchos más; fue productor de series como La doctora corazón, Así es mi tierra, Noches tapatías y Poemas y cantares; para Radio Educación coordinaba las transmisiones de la Sinfónica Nacional y de las temporadas de ópera y cada sábado, junto a Rosita Montes, homenajeaba a los autores y compositores de la música universal desde Verdi y su ópera favorita del maestro La Traviata hasta Manuel M. Ponce, el autor mexicano de su predilección.

La música siempre lo acompañó, la música era el sonido y la esencia de su alma; con tan solo 17 años compuso Tierra de mis amores canción escrita a manera de bambuco y que el gran Guty Cárdenas le grabara en Nueva York en los albores del siglo XX, ésta canción es por derecho propio: historia, emoción, gusto, nostalgia, añoranza, melancolía, recuerdo… un rinconcito de la tierra, de la historia y de la gente que lo vio nacer.

Es así que el Lic. Miguel Morán Velázquez, tuvo la fortuna de conocer a tan emblemático personaje y con su admirable y anecdótica charla nos describe la forma de ser de un extraordinario guanajuatense cuyo legado se construyó con base a la armonía y melodía que transmite y estimula múltiples emociones y nos deja un valor muy preciado: la fraternidad de los guanajuatenses provocada por Tierra de mis amores, la tierra que nos vio nacer.

Octavio Hernández Díaz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *