Pretendían esculpir los rostros de los héroes de Independencia en Los Picachos

Aún en la mente de algunos viejos guanajuatenses se mantiene el recuerdo de la puntada, según su dicho, que se aventó el entonces gobernador del Estado, Ernesto Hidalgo, al pretender esculpir en Los Picachos los rostros de Miguel Hidalgo y otros héroes de la guerra de la Independencia.

El gobernador priista Ernesto Hidalgo, según se platica, maquiló dicha idea en el año de 1945, pues a decir de sus allegados, pretendía que los rostros de los caudillos pudieran ser apreciados desde diversos puntos de la ciudad, pero sus sueños quedaron truncos, pues un año después, en 1946, fue destituido tras la matanza de los sinarquistas que tuvo lugar el mes de enero en la ciudad de León, en la que hoy se conoce como la plaza de Los Fundadores.

Así también quedó registrado en un conocido medio de comunicación de León, según las efemérides que escribió el cronista Sánchez Valle, quien trató de hacer un trabajo igual al realizado por Lucio Marmolejo.

De haber consumado su sueño don Ernesto, la ciudad de Guanajuato capital contaría con su monte Rushmore, en donde en 1927 Gutzon Borglum comenzó a tallar los rostros de varios presidentes de los Estados Unidos, dicho monte se ubica dentro del parque nacional que lleva el mismo nombre y pertenece a Dakota del Sur.

No se descarta, que en su momento el entonces gobernador del estado, Ernesto Hidalgo se inspiró en dicha obra para hacer lo propio en Los Picachos y con ello, rendir un merecido homenaje a los hombres que le dieron libertad a los mexicanos.

Sin embargo, el destino le tenía prevista una mala pasada que vino a dar al traste a dicho proyecto, del que por cierto se ignoró cuánto constaría, al tener que dejar la gubernatura tras la matanza de los sinarquistas que se presentó en los albores de 1946 en la vecina ciudad de León y como sabiamente dijera el charro de Zacatecas, que ya descasa en paz, Antonio Aguilar: De esto, nomás los recuerdos quedan.