Recuerdos y anécdotas de las fiestas de San Juan y Presa de la Olla

Ahora con los festejos de las tradicionales fiestas de San Juan y Presa de la Olla conviene hacer una reseña de lo que han sido tales festividades a través de los años.

Las fiestas de San Juan han tenido diversos cambios, algunos no muy apropiados para una tradición la cual proviene desde hace más de un siglo, sin embargo aún se conserva el espíritu y la esencia que le dio vida desde sus orígenes.
Por los años 50 del siglo XX se montaba una balsa de madera con tambos metálicos que se amarraban con cables y se le suministraba electricidad e iluminación.

Todo ello con la finalidad de crear un foro flotante en medio de la presa, donde era escenificado evento dancístico El Lago de los Cisnes, interpretado por jóvenes pertenecientes a diferentes grupos artísticos de la Universidad de Guanajuato.
Lo cual llegaría a ser uno de los principales atractivos de las fiestas tradicionales porque se apagaban las luces en el centro de la presa y solo estaba iluminado el foro flotante donde los bailarinas daban vida a dicho evento al compás de la música clásica.

En otra ocasión, dentro del pasillo de la cortina de este cuerpo de agua fue construido un barco de madera con su mástil y timón porque a un grupo musical interpretaba el vals Sobre las Olas de Juventino Rosas.
Artistas de renombre

Siempre han venido artistas de renombre a la coronación de las reinas de las Fiestas de San Juan, entre los cuales figuraron Hugo Avendaño, Alejandro Algara, Tania Libertad, Arturo Castro, Humberto Cravioto, Laura Flores, Alejandra Ávalos, Carlos Cuevas, Jorge Muñiz, Irma Dorantes, Francisco Javier, Aída Cuevas, Laura León y grupos como Sandoval, Viva Voz, Fandango y Pandora.

A ellos se han sumado las reinas de ciudades vecinas y las soberanas de los clubes de servicios, del Inapam y de hermana ciudad de Ashland.

Los sitios donde se han llevado a cabo las ceremonias de coronación han cambiado, habiendo tenido este privilegio el Teatro Juárez, el auditorio de la Universidad de Guanajuato, la explanada de la Alhóndiga de Granaditas y el auditorio del Estado.

Antaño todo era muy bonito, pues el día 24 de junio las actividades se realizaban enteramente en los alrededores de la presa, donde la gente acudía a comer en los parques y jardines cercanos, las personas sacaban sus anafres y ahí mismo preparan sus alimentos.

Acudían a este sitio personas de todos los estratos sociales, aunque había distinciones, pues las autoridades y las familias acaudaladas se colocaban en lugares muy específicos.

Todos los años se han puesto una serie de carpas instaladas por el ayuntamiento municipal, clips de servicios, instituciones tanto públicas como privadas, y durante los últimos años se han sumado los partidos políticos, especialmente en épocas de elecciones.

En consecuencia, durante el 24 de junio, día de San Juan ha sido permanente la presencia de los alcaldes, funcionarios municipales, estatales y algunas veces de los gobernadores en carpas donde se ofrecía una deliciosa comida.

Mientras que en la víspera o madrugada del día de San Juan también era tradicional subir al Faro con antorchas, pues se trataba de una alborada.

Referente a la elección de las Reinas de las Fiestas de San Juan y Presa de la Olla, normalmente las personas de alto rango social, los clubes de servicio, los comerciantes y el sector minero proponían a varias candidatas y se trataba de una reñida competencia a través de elecciones por medio de la compra de boletos o votos, donde cada boleto costaba un peso el boleto y estaban a la venta de todo público.

Pero en otras ocasiones se hacía una presentación donde se elegía a la mejor candidata que casi siempre eran tres, y los integrantes de un jurado calificador decidía cual de ellas sería la soberana de dichas fiestas y de la ciudad también durante un año, generalmente de las tres candidatas una sería elegida reina y las otras dos se convertían automáticamente en sus princesas.

Subrayó que antiguamente los juegos mecánicos eran muy artesanales, pues no utilizaban motores para moverse, sino que empleaban la fuerza muscular del hombre como en el caso de la ola y la rueda de la fortuna para niños, mientras en otros había que subir a un palo encebado para obtener un premio.

Igualmente, a lo largo de las fiestas había competencias de natación, remo y clavados que se efectuaban desde la atalaya, además de carreras atléticas, exhibición de artes marciales y físico constructivismo.

En algún tiempo fue utilizado el Parque Colunga, este se encontraba donde hoy están situadas unas instalaciones del DIF Estatal en la subida del camino al Cubo, para realizar diversos eventos y también que la gente lo usaba para comer ese día.

De la misma forma tenían verificativo carreras de caballos en torno a la Presa de la Olla, donde los jinetes participantes eran jóvenes de las familias más distinguidas de la ciudad.

A estas festividades han venido personas de distintas partes de nuestra entidad y de diferentes lugares del país, especialmente aquellos cuyos padres, tíos o abuelos eran originarios de la ciudad de Guanajuato.

Las fiestas de San Juan y Presa de la Olla, el Día de la Cueva de San Ignacio y la Apertura deberían seguir efectuándose en el futuro.

Pues son festividades que no pueden perderse como ocurrió con el Carnaval, donde participaban carros alegóricos bien adornados y gente vestida de forma extravagante, porque se trata de un patrimonio intangible que nos otorga una identidad cultural como guanajuatenses.

Lo relacionado con el nombre de San Juan, que se trata de San Juan Bautista puesto que dicho santo bautizaba a las personas en las aguas del río Jordán y estas fiestas están asociadas a un cuerpo de agua llamado Presa de la Olla, y sería Marcelino Rocha quien entubaría esa agua para llevarla hasta la plaza de la Paz el corazón de Guanajuato Capital en 1852.

Lamentablemente las fiestas de San Juan en los últimos años han servido como pasarela política, donde los candidatos a la alcaldía y diputaciones locales y federales junto con los partidos que los apoyan, instalan carpas donde distribuyen propaganda y regalan diversos objetos a los transeúntes.

En épocas pasadas casi no había puestos de comida porque la gente acostumbraba a llevar sus canastas con alimentos o ahí mismo los preparaban, sin embargo ahora es una invasión de puestos de todo tipo fritangas, comida chatarra, ropa, herramientas, juguetes, antojitos, refrescos, aguas frescas, fruta picada, cerveza etcétera, aunado a eso los juegos mecánicos utilizan electricidad y emplean una música ensordecedora.

Todo lo expuesto en los dos párrafos anteriores constituyen algo ajeno a lo que fueron la esencia y el espíritu de las tradicionales Fiestas de San Juan y Presa de la Olla en sus inicios, pero desafortunadamente ya se han arraigado dentro de estas costumbres y tradiciones.