Rincón de Parangueo: Un túnel  que nos conecta a otro mundo

Rincón de Parangueo: Un túnel que nos conecta a otro mundo

septiembre 22, 2018 Off By

El Rincón de Parangueo se ubica en la zona volcánica del municipio de Valle de Santiago, Guanajuato. Pertenece al grupo de las Siete Luminarias y es un punto turístico que destaca por sus bellos paisajes y las leyendas que han surgido en torno a su peculiar apariencia y el aura de misticismo que pareciera envolverla. Para llegar a este lugar, se tiene que cruzar un túnel de más de 400 metros que atraviesa las rocas y que pareciera un portal a otro mundo.

Al llegar al otro lado del túnel te invade la sensación de que has dejado este planeta y has aparecido en uno muy diferente. El paisaje es completamente inesperado: un desierto blanco, que de no ser por el calor abrasador, podrías jurar que se trata de un campo nevado. Lo siguiente que atrae la mirada es La Hoya, una pequeña laguna de un color rojizo, que se encuentra rodeada por una colina verde que circunvala al fantasmal cráter, lo cual provoca un bello contraste con el suelo blanco.

Este impresionante cráter natural tiene una peculiar historia que combina mito y realidad. Las leyendas locales afirman que el lago se pone de color rojo tanto para anunciar como para prevenir desastres. Además de que, en este foso que pareciera de otro mundo, se cuentan historias de avistamientos de OVNIs, vegetales gigantes, entre otras cosas que se añaden a la belleza mística de este lugar.

Puede que la leyenda más conocida en torno a este sitio, es aquella que dice que un hacendado envió a su fiel mayordomo por una muestra de agua de la laguna, esto porque se tenía pensado usar el agua para el riego de cultivos, pero cuando el mozo regresaba con la muestra tuvo el infortunio de emborracharse, lo cual lo llevó a perder la jarra que contenía el agua. En su desesperación por cumplir las órdenes de su jefe, compró otra jarra y la llenó de agua de los alrededores.

El hacendado, contento con el hallazgo de que el agua era apta para cultivos, mandó a construir el túnel por el que se transportaría el vital líquido. Pero se llevó una gran sorpresa al descubrir que de hecho, el agua de la laguna era salada.

El mozo se vio abrumado por sentimientos de culpa y vergüenza, lo cual lo llevó a cometer suicidio dentro del túnel de rocas. A partir de aquí, se cree que fue la sangre de este hombre la que se mezcló con el agua de la laguna, siendo la sustancia que le da el particular color rojizo. Pero eso no es todo, pues pareciera que a manera de compensa por la deshonra por la que pasó el mayordomo, la laguna se tiñe de rojo cuando un desastre está por ocurrir, como señal para que los pobladores del lugar se prevengan.

El Rincón de Parangueo es una de las siete formaciones volcánicas que pertenecen al denominado Valle de las Luminarias, el cual algunos afirman que tiene una fuerte relación con el cosmos, incluso llegando a asegurar que la posición de los siete volcanes extintos coincide con las estrellas de la Osa Mayor.

Estas afirmaciones han llevado al surgimiento de muchas leyendas relacionadas con la parte cósmica de este cráter: desde cargas de energía, avistamientos de monstruos prehistóricos, leyendas de hombres gigantes que viven dentro de los cráteres, hasta encuentros con seres de otros mundos y vegetales enormes. Aunque esta última podría no ser completamente un mito. Se dice que durante la década de los setenta, se pudieron cosechar hortalizas gigantescas, que gozaban de un sabor más exquisito y propiedades nutrimentales que las hacían superiores a las de otros lugares. Verduras tan enormes que tenían que ser cargadas por varias personas para poder ser transportadas.

Algunos cuentan que los campesinos se valían de cartas astrales como método para saber cuál era el tiempo más adecuado para sembrar estos vegetales gigantes. Mientras que otros aseguran que la actividad agrícola fue prohibida en la zona. Existe una probabilidad de que el tamaño de estas verduras de leyenda se haya dado por la rica concentración de minerales en el suelo volcánico, pero esta explicación más sobria no ha evitado que ufólogos y turistas se hayan visto atraídos por los misterios que emanan del cráter y su supuesta conexión con el universo.

El Rincón de Parangueo no deja de ser un lugar maravilloso, de esos que nos regala la naturaleza y que somos afortunados de poder visitar.

Ignacio Guillén Torres