Sigue conservando su riqueza el mineral de La Luz

A 461 años que la mina de San Bernabé, una de la más rica de la Nueva España, fuera descubierta en el poblado de La Luz, por increíble que resulte, es fecha que aún se mantiene activa y generando riqueza, se dice que el suelo sobre el cual se encuentra asentada es rico en yacimientos de oro y plata, pues además de haber sido la primera en descubrirse en la entidad, existen otras añejas minas que aún son explotadas en este lugar.
Durante una visita que realizamos por este punto de Guanajuato capital, situado a las faldas del Cerro del Cubilete y del místico cerro del Gigante, conocimos que entre algunas minas activas destacan la de San Cristóbal, Santa Lucía, San Rafael, la Luz, Santa Clara, San Ignacio, San Juan Nepomuceno, San Vicente, San Gregorio, La Tula, San José, San Juan, San Luis, entre otras más.
Contrario a lo que sucedía años atrás, los añejos malacates que se utilizaban para sacar el preciado mineral del subsuelo ya quedaron en la historia y ahora, este trabajo se realiza a través de rampas, los viejos malacates lucen sucios, llenos de óxido y olvidados, aparentan ser viejos gigantes dormidos y en decadencia que sólo sirven como recuerdo de la gran bonanza minera de la que alguna vez formaron parte, se puede decir, que fueron otras víctimas de la modernidad.
En la plática amena que tuvimos con habitantes del Mineral de la Luz, que nos compartieron las historias que a su vez les contaron su abuelos, papás y otros familiares cercanos, que vivieron la bonanza minera que hizo famoso a su pueblo, nos presumieron que la fama internacional del lugar en donde vivieron, se mantiene intacta, recordaron que durante el proyecto que se puso en marcha para explotar turísticamente este punto, junto con el vecino Mineral de Sangre de Cristo, llegó un especialista en la materia, quien les presumió que el Mineral de la Luz, es doblemente famoso; por la riqueza minera que género y, otra por ser el pueblo más contaminado.
El argumento que se les dio, fue que la contaminación se derivó tras el uso que antiguamente se daba del cianuro y mercurio para realizar la separación de los metales, pero aclaran, que hoy en día, este problema ha disminuido en gran parte tras realizar esta tarea a través del método de flotación, que a su decir, en menos agresivo para el medio ambiente.
Los habitantes de La Luz aseguran que la riqueza minera que ha caracterizado a su terruño, se debe gracias al cobijo del cerro del Gigante y del Cristo de la Montaña, aunque otros aseguran que se originó a que está  sentado sobre la veta madre que corre desde El Cubo, pasa por la sierra de Santa Rosa y llega hasta San Luis Potosí.
Con un dejo de nostalgia, recordaron que fue tanta la riqueza que surgió del subsuelo, que en su momento este poblado tuvo más importancia que la ciudad de Guanajuato y estuvo a punto de ser nombrada la capital del estado, pero de repente, un día, las minas pararon y sobrevino la desgracia, ya entrados en gastos, nos contaron que fue tanto la pobreza que se vivió, que en la década de los 60, estuvo a punto de convertirse en un pueblo fantasma, debido a que la gente se fue en busca de nuevas oportunidades.
Pero fue gracias a la extinta Sociedad Cooperativa Metalúrgica Santa Fe de Guanajuato que la actividad se volvió a reactivar al poner en marcha el molino de San Pedro Xilmonene, lo que aunado a la construcción del muro que rodea el monumento a Cristo Rey, revivió la economía del lugar.
Las personas con las que platicamos comentan que sus papás les narraban que la gente que trabaja en las minas y en la obra señalada, cada sábado regresaban a sus hogares muy contentos presumiendo el puño de monedas, en su mayoría, enormes tostones con los que se les pagaba.
El Mineral de la Luz, también se encuentra bajo la tutela de su santa patrona que lleva el mismo nombre, que en 1800 vino a ocupar el lugar de San Bernabé, quien casi por dos siglos fue venerado en una pequeña capilla, que fue derribada para levantar la actual casa de la Virgen de la Luz, es de mencionar que la parroquia de este lugar pertenece a la Diócesis de la ciudad de León, su construcción fue financiada por los trabajadores de la mina de Santa Lucía yes en el mes de mayo cuando suelen festejar a su protectora.

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