Marcaron época los Ecos de Guanajuato del maestro Eugenio Trueba Olivares

Aparte de las grandes tragedias que las inundaciones han dejado a través de los años y siglos en esta ciudad de Guanajuato capital, otra de las noticias que cimbró a Cuévano fue la gran cantidad de personas que perdieron la vida a causa de ingerir bebidas embriagantes adulteradas que se vendían en varias cantinas.

Incluso fue tanto el temor y la psicosis que causó dicha noticia publicada por el periódico Ecos de Guanajuato el 15 de febrero del 1945, que se propuso que como trabajo social estudiantes de la escuela de Química y Farmacia del Colegio del Estado tuvieran a su cargo analizar las bebidas alcohólicas que se vendían en las cantinas de la ciudad en coordinación con las autoridades sanitarias.

También el periódico Ecos de Guanajuato en su edición del 15 de febrero de 1942 propuso nombrar a inspectores para que verificaran la calidad de las bebidas embriagantes que se vendían en las cantinas de la cañada y así frenar la muerte de más parroquianos.

Por cierto, el jefe de redacción de este diario informativo era Eugenio Trueba Olivares, quien años después fue presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Guanajuato, rector de la Universidad de Guanajuato, antes Colegio del Estado.

En la nota correspondiente se destaca que el naciente año de 1942, que apenas llevaba 45 días de vida, se ha significado por la gran cantidad de muertos que por intoxicación alcohólica son recogidos en las cantinas de la ciudad.

Se agrega que la última víctima fue recogida el 12 de febrero en estado cadavérico en la cantina del señor Epitacio Segoviano, Manuel T. Mendoza, hombre que a fuerza de sacrificios se ganaba la vida en un pequeño taller de imprenta que tenía establecido en la calle de Cantarranas.

Se narra que para amortiguar un poco el cansancio se fue a tomar unas cuantas copas de mezcal en la cantina mencionada, encontrando en lugar de un placer, la muerte; un caso semejante se dio días antes en el Salón Obrero, y otro caso en el Salón Azul.

Por eso es urgente que se nombre un inspector que se encargue de verificar la pureza de las bebidas, pues en los centros de vicio a los bebedores se les estaría dando licores adulterados que trae como consecuencia intoxicación y muerte.

Así desde el semanario Ecos de Guanajuato se llamaba a los estudiantes a que dieran sus opiniones sobre el asunto y a que actúen para enfrentar el problema.

Por cierto, en la edición de Ecos de Guanajuato de febrero de 1942, aparece una caricatura de Eugenio Trueba Olivares y también una de Luis García Guerrero realizada por él, demostrando que al entonces joven Trueba Olivares, no solo se le daba el escribir sino también el dibujar. Luis García Guerrero, 1921-Ecos de 1996 es reconocido por su trabajo de pintor y dibujante.

Antonio Abúndiz Ramírez

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