Un recorrido por los Pueblos Mágicos de Guanajuato

Un recorrido por los Pueblos Mágicos de Guanajuato

septiembre 17, 2018 Off By

En el 2001, la Secretaría de Turismo creó el programa de Pueblos Mágicos para fomentar la inversión y actividad turística en lugares dentro del territorio nacional que destaquen por su belleza arquitectónica, artesanías, gastronomía y tradiciones. Al día de hoy hay 111 pueblos que forman parte de este programa, de los cuales, son 5 los que se encuentran en el estado de Guanajuato: Dolores Hidalgo, Mineral de Pozos, Jalpa de Cánovas, Yuriria y Salvatierra son las localidades a las que se les otorgó esta denominación que busca impulsar el turismo a la vez de engrandecer el sentido de pertenencia de sus habitantes.

Guanajuato es uno de los estados con más historia y tradición en todo México. Desde su arquitectura, gastronomía, cultura y lo pintoresco de sus pueblos que son reconocidos a nivel nacional como pueblos mágicos que viven en el imaginario colectivo de la nación y son orgullosos representantes de la herencia cultural de nuestro país.

Salvatierra

Ubicada al sur del estado de Guanajuato, en el valle de Guatzindeo, que en purépecha significa “lugar de hermosa vegetación”. Salvatierra es conocida por ser la primera ciudad del Estado de Guanajuato, pues fue fundada por 40 familias españolas que llegaron a la Nueva España para establecer el asentamiento al que posteriormente el virrey García Sarmiento de Sotomayor le otorgaría el título de ciudad en 1644 bajo el nombre de San Andrés de Salvatierra. Debido a la naturaleza de su fundación, la arquitectura de este pueblo mágico incluye edificaciones que datan de la época colonial, como haciendas, conventos y casonas que son consideradas patrimonio histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

El desarrollo de Salvatierra está fuertemente ligado a la evangelización por parte de los grupos religiosos que llegaron del viejo mundo para convertir a los indígenas del lugar. Como las órdenes de San Agustín y la orden de Santo Domingo, quienes construyeron varios conjuntos conventuales durante la segunda mitad del siglo XVI, estos últimos, también fueron los responsables de construir un hospital indígena que todavía puede ser admirado al día de hoy.

Las calles y callejones empedrados, las haciendas coloniales y los templos barrocos de Salvatierra también han sido testigos de la historia de nuestro país. En octubre de 1810, en plena lucha por la Independencia, los insurgentes a cargo del cura Miguel Hidalgo ocuparon la hacienda de San Nicolás de los Agustinos y tres años más tarde, en 1813, 25 insurgentes fueron fusilados en la pared del Molino de Batanes, lo cual le valió a Agustín de Iturbide el ascenso a coronel del Regimiento de Infantería de Celaya y comandante general de la provincia de Guanajuato.

Entre las festividades que se celebran en este pintoresco pueblo, destaca la “Marquesada” la cual se celebra la última semana de septiembre y tiene un carácter taurino, siendo muy popular entre los jóvenes que disfrutan de los encierros de toros, conciertos, exhibiciones deportivas y otras actividades festivas que se llevan a cabo.

Dolores Hidalgo

Cuando se habla de Dolores Hidalgo, lo primero que viene a la mente es la guerra de la independencia. Y es que, no es exageración el decir que esta ciudad representa uno de los puntos más trascendentales en el desarrollo de la historia de México, pues fue en el atrio de su parroquia donde se llevó a cabo el Grito de Dolores, el cual encendería la chispa del fervor independentista, que hoy representa uno de los capítulos más importantes de nuestra historia. Esta ciudad eventualmente sería reconocida, por decreto federal, como la cuna de la Independencia de México.

Pero mucho antes de esto, era conocido como un pueblo llamado Cocomacan, que significa “lugar donde se cazan tórtolas”. Fue colonizado paulatinamente por los españoles que construyeron haciendas que terminarían engullendo el poblado otomí. Es en 1712 cuando se inicia la construcción de la Parroquia de Nuestra Señora de Dolores y más tarde, en 1790 recibe la categoría de pueblo, siendo bautizado como Pueblo Nuevo de los Dolores al mismo tiempo que se desligaba de la dependencia que había con la villa de San Miguel el Grande (conocida hoy como San Miguel de Allende).

Por el valor histórico con el que cuenta la ciudad, en 1863 el entonces presidente Benito Juárez, visitó la casa de don Miguel Hidalgo, declarándola propiedad de la nación. Es en esta misma casa donde un año más tarde, Maximiliano de Hasburgo celebraría el grito de independencia. Sin embargo, es hasta 1940, cuando el presidente Lázaro Cárdenas iniciaría la tradición de realizar el grito de independencia el 15 de septiembre en el atrio de la parroquia.

Hoy en día, la casa de don Miguel Hidalgo y Costilla está abierta al público como museo, pero no es el único atractivo turístico con el que cuenta esta localidad, pues también se puede visitar la significativa hacienda de “La Erre” que llegó a ser una de las haciendas agrícolas más extensas de Guanajuato. Otros sitios de interés son el Museo de la Independencia, sus múltiples templos y parroquias, así como el mausoleo de José Alfredo Jiménez, que fue erigido para conmemorar el 25 aniversario del fallecimiento de dicho compositor.

Entre las pintorescas festividades que se llevan a cabo en Dolores, destacan la fiesta de la Purísima concepción, la Fiesta de la Asunción y la festividad del Templo de la Soledad, eventos religiosos que se celebran con danzas, música, pirotecnia y el consumo de antojitos mexicanos. Y como era de esperarse, tratándose de la cuna de la independencia, las fiestas patrias en esta localidad se celebran del 4 al 19 de septiembre, periodo en el que se organizan exposiciones, además de encuentros culturales y deportivos.

Cada uno de estos pueblos se distinguen por su historia, tradición y, sobre todo, por su cultura, pueblos que además de mágicos, viven en el imaginario colectivo de la nación y son orgullosos representantes de la herencia cultural de nuestro país.

Ignacio Guillén Torres